Discapacidad del lenguaje y la comunicación: pequeños gestos que construyen inclusión
Comunicar no significa solamente hablar. También implica poder expresar ideas, emociones, necesidades y deseos, comprender a los demás y encontrar la manera de participar en los distintos ámbitos de la vida.
En el caso de las personas con discapacidad del lenguaje y la comunicación, comprender esta diversidad es fundamental para evitar prejuicios y generar espacios donde todas las personas puedan expresarse y ser escuchadas.
El lenguaje es mucho más que palabras
Cada persona tiene su propia forma y su propio tiempo para comunicarse. Algunas pueden necesitar apoyos visuales, tecnológicos, gestuales o diferentes recursos para expresar lo que quieren decir.
Por eso, no existe una única manera correcta de comunicarse. Lo importante es encontrar el modo que permita que cada persona pueda transmitir sus ideas y ser comprendida.
Barreras que podemos evitar
Muchas dificultades no están en la persona, sino en el entorno. Los prejuicios y la falta de información, la impaciencia, los ambientes ruidosos, la información complicada o poco clara y la ausencia de apoyos adecuados pueden convertirse en verdaderas barreras.
También es importante evitar intentar “adivinar” lo que la otra persona quiere decir. En lugar de completar sus frases o apurarla, podemos simplemente darle el tiempo necesario para expresarse.
Quitar barreras es construir inclusión.
¿Cómo podemos apoyar?
Todos podemos contribuir a una comunicación más inclusiva:
Informarnos y sensibilizarnos sobre las distintas formas de comunicación.
Escuchar activamente y sin interrumpir.
Ofrecer ayuda respetando siempre la autonomía de la persona.
Utilizar apoyos visuales o tecnológicos cuando sean necesarios.
Validar sus ideas, opiniones y decisiones.
Respetar su ritmo y su manera de comunicarse.
Apoyar no significa hacer las cosas por otra persona. Significa acompañar, brindar herramientas y caminar juntos.
Frases que también incluyen
A veces, pequeños cambios en nuestra manera de hablar pueden generar grandes diferencias. Preguntar “¿Cómo te gustaría comunicarte?”, decir “Tomate tu tiempo, te escucho” o preguntar “¿Querés que te lo explique de otra manera?” demuestra respeto y disposición para comprender.
La comunicación inclusiva comienza cuando dejamos de exigir que todos se comuniquen de la misma manera y empezamos a valorar las diferentes formas de expresión.
Escuchar también es incluir
Todas las personas tienen algo que decir y todas las voces merecen ser escuchadas.
La inclusión empieza cuando entendemos que la comunicación es un derecho y una herramienta fundamental para participar en todos los ámbitos de la vida.
Hablemos con respeto. Escuchemos con atención. Comprendamos. Respetemos. Incluyamos.
INFOSOR NOTICIAS – Comunicación sin barreras.
Nada de nosotros sin nosotros.