DISCAPACIDAD EN EL NORTE: LA POLÍTICA DEBE OCUPARSE DE LOS DERECHOS
DISCAPACIDAD EN EL NORTE: ES HORA DE CONSTRUIR POLÍTICAS A FUTURO
Hablar de discapacidad desde las políticas públicas implica mucho más que crear espacios de atención o disponer de servicios específicos. Las personas con discapacidad tienen derechos que deben ser garantizados en todos los ámbitos de la vida.
Un centro de día puede cumplir una función importante para determinadas personas y familias, pero no puede convertirse en la única respuesta frente a la discapacidad.
La inclusión requiere políticas integrales que permitan estudiar, trabajar, trasladarse, participar, decidir y desarrollar una vida con la mayor autonomía posible.
Educación inclusiva en todos los niveles
La educación debe comenzar desde la escuela y continuar hasta la educación superior.
Para garantizar una verdadera inclusión se necesitan apoyos, accesibilidad, intérpretes de Lengua de Señas, materiales accesibles, ajustes razonables y condiciones que permitan a cada estudiante permanecer y avanzar en su trayectoria educativa.
No alcanza con permitir el ingreso: hay que garantizar la permanencia y el aprendizaje.
Trabajo digno y cumplimiento del cupo laboral
El acceso al empleo es otro de los grandes desafíos.
Las personas con discapacidad tienen derecho a oportunidades laborales reales, a condiciones dignas y a entornos accesibles. El cumplimiento del cupo laboral, allí donde corresponde, debe ser acompañado por controles y políticas que permitan que ese derecho se transforme en empleo efectivo.
No se trata de pedir favores.
Se trata de garantizar igualdad de oportunidades.
Accesibilidad real
Una política de discapacidad también debe ocuparse de las barreras que existen diariamente.
Calles, veredas, transporte, edificios públicos, comercios, instituciones, información y comunicación deben ser accesibles.
La accesibilidad no puede quedar reducida a una obra puntual o a una promesa electoral. Debe formar parte de la planificación permanente de las ciudades y comunidades.
Vida independiente y participación
Las personas con discapacidad deben poder tomar decisiones sobre su propia vida y participar activamente de la comunidad.
La inclusión implica tener oportunidades para estudiar, trabajar, recrearse, participar de organizaciones, acceder a servicios y tomar parte en las decisiones que afectan sus vidas.
Por eso es fundamental pasar de una mirada centrada exclusivamente en la asistencia a una perspectiva basada en derechos, autonomía y participación.
Nada sobre nosotros sin nosotros
Uno de los principios fundamentales de la inclusión es escuchar a las propias personas con discapacidad.
Las políticas públicas no deberían diseñarse únicamente desde escritorios o instituciones sin consultar a quienes viven diariamente las barreras.
Las personas con discapacidad deben formar parte de las conversaciones, los proyectos y las decisiones que afectan su presente y su futuro.
Pensar en inclusión es pensar en igualdad
El norte también necesita políticas de discapacidad que contemplen las particularidades de sus comunidades y que garanticen que vivir lejos de los grandes centros urbanos no signifique tener menos oportunidades.
La distancia, la falta de recursos o las dificultades de infraestructura no deberían convertirse en una justificación para postergar derechos.
El desafío es construir políticas públicas sostenibles, accesibles y participativas que permitan avanzar hacia una sociedad donde todas las personas puedan desarrollar sus proyectos de vida.
La discapacidad no es un tema secundario. Es una cuestión de derechos, igualdad, dignidad y justicia.
INFOSOR Noticias — Comunicación sin barreras.
Nada de nosotros sin nosotros.