Derecho a estudiar: cuando las barreras obligan a abandonar la universidad
DERECHO A ESTUDIAR: LA INCLUSIÓN UNIVERSITARIA NO PUEDE QUEDAR SOLO EN EL PAPEL
Acceder a una universidad no debería depender de la discapacidad de una persona. La educación superior es un derecho y las instituciones educativas tienen la responsabilidad de garantizar las condiciones necesarias para que todos puedan estudiar, participar y desarrollar su proyecto de vida.
En el caso de las personas sordas, las barreras de comunicación pueden convertirse en uno de los principales obstáculos para transitar una carrera universitaria. La ausencia de intérpretes de Lengua de Señas Argentina (LSA), videos sin subtítulos, materiales no accesibles o información presentada en formatos que no contemplan distintas necesidades pueden dificultar seriamente el aprendizaje.
Desde la Asociación Civil Las Manos Hablan señalan una situación especialmente preocupante: 20 personas sordas tuvieron que desistir de la universidad debido a la falta de accesibilidad, intérpretes y apoyos necesarios para estudiar.
Esto permite poner el foco en una cuestión fundamental: abandonar los estudios por falta de accesibilidad no significa falta de capacidad. Muchas veces son las barreras las que terminan excluyendo.
¿QUÉ DEBEN GARANTIZAR LAS UNIVERSIDADES?
Una universidad verdaderamente inclusiva debe trabajar para eliminar las barreras que dificultan el acceso y la permanencia.
Entre las medidas necesarias se encuentran:
Intérpretes de Lengua de Señas Argentina en clases, exámenes y actividades académicas cuando sean necesarios.
Materiales accesibles, incluyendo subtítulos, textos en formatos accesibles y otros recursos.
Accesibilidad física en edificios, aulas y espacios universitarios.
Apoyos y ajustes razonables de acuerdo con las necesidades de cada estudiante.
Sensibilización y capacitación de docentes, autoridades y personal universitario.
Acceso a la información y comunicación en condiciones de igualdad.
La inclusión no consiste solamente en permitir que una persona ingrese a una institución. También implica garantizar que pueda permanecer, aprender, participar y egresar.
ESTUDIAR ES UN DERECHO
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce el derecho a la educación en igualdad de condiciones y sin discriminación. En Argentina, este marco debe traducirse en políticas y prácticas concretas dentro de las instituciones educativas.
Negar apoyos, no garantizar accesibilidad o no contemplar las necesidades de un estudiante puede generar situaciones de desigualdad y discriminación.
Por eso, conocer los derechos es fundamental para poder ejercerlos y exigir que sean respetados.
LA INCLUSIÓN UNIVERSITARIA SE CONSTRUYE ENTRE TODOS
Una universidad inclusiva no es solamente aquella que abre sus puertas. Es aquella que derriba las barreras y acompaña a cada estudiante para que pueda llegar a la meta.
La discapacidad no debería determinar quién puede estudiar, qué carrera puede elegir ni hasta dónde puede llegar.
No se trata de pedir privilegios. Se trata de garantizar igualdad de oportunidades.
Porque detrás de cada barrera puede existir un proyecto de vida que se interrumpe.
Y detrás de cada apoyo adecuado puede existir una persona que logra continuar sus estudios, recibirse y cumplir sus sueños.
INFOSOR NOTICIAS
Comunicación sin barreras.
En el norte también tenemos derechos. Es momento de conocerlos, unirnos y exigir que se cumplan.